25/04/2015

Anillo por impresión 3D que facilita las operaciones de cataratas

La-intervencion-quirurgica-del ojoEl oftalmólogo brasileño Sergio Canabrava ha desarrollado gracias a la impresión 3D un instrumento para realizar operaciones de cataratas que está siendo ya conocido como ‘el anillo de Canabrava’.

El doctor explica que su invento lo utiliza en casos de ‘pupila pequeña’, cuando la pupila no se dilata por razones de salud del paciente o en casos específicos como la diabetes.

Aproximadamente entre un 2% y un 5% de los pacientes sufren este problema y necesitan la aplicación de instrumentos de dilatación.

Antes de la creación de su material, el oftalmólogo explica que era preciso realizar cuatro incisiones en el ojo del paciente, además del corte de la propia cirugía.

Con su ‘anillo’, el médico apenas precisa realizar el corte quirúrgico.

Este avance oftalmológico será presentado en un futuro congreso médico que se celebrará en Estados Unidos, por lo que de momento no se han divulgado imágenes del mismo.

Canabrava dice que había visto el uso de la impresión 3D en otras áreas médicas como la ortopedia y la neurología y que estimulado por su participación en congresos médicos se decidió a estudiar una aplicación de esta tecnología a su disciplina.

Durante unos diez meses estudió material biocompatible con el cuerpo humano para desarrollar el material y para que puediera ser utilizado en cirugía. «El tiempo empleado fue destinado a conseguir el diseño deseado, ya que el anillo es de 0,6 mm de alto y 6,5 mm de diámetro», dice. Para que el proyecto sea una realidad, Canabrava invirtió alrededor de £ 2200 con la impresión y otros artículos.

Con la aplicación de su tecnología, el costo de la cirugía de cataratas, que era alrededor de £ 600, se redujo a  $ 30, haciendo que el procedimiento sea más accesible. Además, el tiempo empleado en las intervenciones de los casos de pupila pequeña también se ha reducido notablemente.

Ya se han realizado varias cirugías con el anillo, señala Canabrava. Otacílio Ferreira da Silva, de 69 años, ha sido uno de los beneficiarios. El médico cuenta que ahora su intención es democratizar el producto. Afirma que no cobrará regalías y que divulgará el fichero del anillo para que otros médicos puedan imprimir el material y utilizarlo en sus cirugías.

 

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