El 0G también existe Sigfox

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La tecnología 0G es una alternativa sencilla, de bajo consumo y largo alcance para el despliegue del internet de las cosas en dispositivos sencillos, que no necesitan transmitir grandes volúmenes de datos.

En los últimos años, no paramos de oír hablar acerca de las grandes posibilidades que traerá el 5G para el despliegue del internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés). Sin embargo, hay muchas aplicaciones que no requieren de este nuevo estándar de conectividad, puesto que ya son factibles gracias a la tecnología 0G.
La tecnología 0G, impulsada por Sigfox, es una alternativa en cuanto a la conectividad para IoT. Para la mayoría de casos de uso de IoT industrial, como logística, gestión de instalaciones, monitorización de activos, etc., no es necesario contar con una infraestructura costosa ni de gran capacidad. Basta con emitir pequeños paquetes de datos de poco peso. Con este enfoque, somos capaces de desarrollar soluciones escalables, de bajo coste y mínimo consumo energético,  Sigfox España.
Esta tecnología se utiliza en sistemas de acceso de banda estrecha —baja velocidad de datos— y largo alcance —decenas de kilómetros—, orientados fundamentalmente a aplicaciones de IoT, particularmente aquellas que requieren de la conexión masiva de dispositivos sencillos, que no necesitan transmitir grandes cantidades de información.
Total disponibilidad
Esta solución ofrece la comunicación entre dispositivos conectados sin estar ligados a la cobertura y disponibilidad de la red móvil convencional”, ya que permite enviar y recibir datos sin necesidad de conexiones complejas o tarjetas SIM. “Las estaciones base simplemente escuchan y capturan mensajes de radio con un protocolo universal, mientras que los dispositivos asociados necesitan simplemente algo tan sencillo y tan pequeño como el chip de silicio que se encuentra en cualquier mando a distancia.
De este modo,  el 0G ofrece “largo alcance sin necesidad de repetidores, funcionamiento en bandas libres de licencia —lo que en ocasiones también puede ser un inconveniente— y la posibilidad de contratar el servicio a una red ya desplegada u optar por un despliegue propio —Sigfox o LoRa, por ejemplo—”.
Mínimo coste
Otra de las ventajas del 0G es que estos dispositivos son muy sencillos, por lo que tiene un bajo coste de despliegue. Esta tecnología resuelve el desafío que comporta el elevado coste por escalabilidad. Normalmente, a mayor número de objetos conectados, mayor es el coste, lo que es un problema a la hora de diseñar soluciones industriales. Un factor clave de la red 0G de Sigfox es su bajo coste. La simplicidad de la tecnología permite que se pueda  ofrecer la mejor experiencia al usuario a un coste mínimo.
Bajo consumo y gran autonomía
Asimismo, se trata de equipos con un bajo consumo energético, por lo que dispositivos del IoT que operan con esta tecnología pueden ser alimentados por baterías que ofrecen una autonomía de varios años. “Al ser soluciones sencillas, su autonomía y eficiencia energética son elevadas. Muchas de las soluciones basadas en la tecnología de Sigfox tienen una autonomía de varios años de duración. E incluso algunos dispositivos son capaces de generar la energía que precisan de manera autónoma, mediante fuentes renovables.
Complementariedad con el 5G
En cualquier caso, no debemos entender el 0G en contraposición con el 5G. “No puede asegurarse que una tecnología es mejor que otra de forma categórica o absoluta. Para una aplicación concreta, habrá alguna tecnología que se adapta mejor que el resto, en función de las características que se prioricen”, expone el responsable de Tecnalia. Igualmente, Sigfox opina que el 0G y el 5G no pueden considerarse “enemigos”, sino que son “estándares complementarios para la economía digital”.

 

 

 

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