La telemedicina llega para quedarse impulsada por el COVID-19

0
554

La Telemedicina, definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “la prestación de servicios de salud (en los que la distancia es un factor determinante) por parte de profesionales sanitarios a través de la utilización de tecnologías de la información y la comunicación (TICs) para el intercambio de información válida para el diagnóstico, el tratamiento, la prevención de enfermedades, la investigación y la evaluación y para la formación continuada de profesionales sanitarios, todo ello con el objetivo final de mejorar la salud de la población y de las comunidades”.
El progreso en las tecnologías de la información y las comunicaciones aplicadas a la salud ha sido fundamental, todo ello junto con el uso generalizado de internet en los hogares y el incremento de las capacidades de los teléfonos móviles y otros dispositivos, que han propiciado el desarrollo de la actual Telemedicina.
La telemedicina se presenta por tanto como instrumento clave para hacer una sanidad más sostenible y mejorar la salud de las personas: ahorro de costes y mayor eficiencia a nivel asistencial, además de suponer una importante mejora de la prestación sanitaria en regiones consideradas inaccesibles o de difícil acceso a la asistencia sanitaria.
La pandemia producida por el coronavirus y el colapso de los centros sanitarios han dificultado el acceso presencial a la medicina y relegado otros problemas de salud, que en muchos casos no han podido contar con un seguimiento o tratamiento adecuado, alargando las listas de espera.
Así, el COVID-19 ha puesto el foco en la necesidad de apostar por la telemedicina, un modelo que en España se ha introducido poco en la sanidad pública, reduciéndose a proyectos o casos aislados, mientras que la iniciativa privada y las aseguradoras han apostado algo más por este servicio. Los expertos lo tienen claro: queda mucho camino por recorrer pero la telemedicina ha llegado para quedarse.

Deja un comentario