Qué es la visión artificial y cómo está cambiando los seguros de automóvil

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Nuevas firmas están empleando esta tecnología a bordo del vehículo para generar pólizas más ajustadas al comportamiento real del conductor.

Para una máquina, una imagen no es más que un conjunto de números. Un matriz de píxeles sin vida que no dicen nada sobre el contenido real que representan. O al menos así era antes de los últimos avances en ‘computer vision’, una rama de la inteligencia artificial (IA) que no solo enseña a las máquinas a ver, sino que las entrena para entender lo que ven como hacen los humanos.
Esta tecnología, también llamada visión artificial, es la que emplean los coches autónomos para distinguir una bolsa de papel de una roca en la carretera. También es la que le dice a Snapchat dónde colocar la nariz de perro o la corona de flores para que el filtro encaje en el rostro humano. Y aunque sus aplicaciones aún son incipientes, cada vez más empresas están poniendo la mirada en esta tecnología para simplificar y hacer más eficiente el proceso de reclamo de seguros, uno de los mayores retos del ámbito ‘insurtech’.
Tradicionalmente, los usuarios pagan por una cuota por el seguro de su coche en función de su edad, antigüedad como conductor y otros factores que permiten a las compañías crear un perfil de cliente. En caso de accidente, da comienzo un largo y tedioso proceso por el cual la compañía debe asegurarse de cómo ocurrieron los hechos y evaluar los daños antes de pagar la suma acordada.
Todo esto puede cambiar en los próximos años gracias a la visión artificial. Un ejemplo de ello es Tractable, una plataforma que evalúa los daños de coches y hogares con inteligencia artificial para estimar el precio de la reparación de forma automática.
Los algoritmos de ‘computer vision’ de Tractable emplean el ‘deep learning’ para evaluar y revisar los reclamos de seguros y determinar el valor de los daños a través del análisis de imágenes de manera mucho más rápida y exacta que los humanos. La empresa ya trabaja con algunas de las compañías aseguradorasmás importantes de EE.UU. o Reino Unido, como Ageas; así como con Mitchell International, un proveedor de software de gestión de partes médicos y reclamaciones para la industria automovilística .
Gracias a una potente base de datos con imágenes etiquetadas, Tractable ha entrenado a sus algoritmos para realizar evaluaciones automáticas de gran precisión. Además, su software se nutre de la información de casos pasados para aprender continuamente, lo que les ha permitido crear una infraestructura escalable que mejora a medida que pasa el tiempo.
Una de las decisiones más cruciales que las aseguradoras deben tomar día a día es cómo determinar el precio del seguro en función del historial de cada cliente. Pero, ¿y si pudiese ser el propio coche el que recolecta la información sobre los patrones de conducción del usuario? Partiendo de esta idea, la ‘startup’ Nauto ha creado una herramienta para la conducción segura que utiliza imágenes, sensores de movimiento y localización GPS para obtener información en tiempo real sobre el vehículo. El sistema utiliza la visión artificial para determinar qué ocurre, tanto en la carretera como dentro del coche, y alerta al conductor en caso de peligro o distracciones.

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