Escalar el Internet de las Cosas con chips por sectores

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Para que la conectividad de los objetos sea masiva, la solución de Qualcomm permite, por ejemplo, que un fabricante de relojes haga un ‘smartwatch’ «sin saber de tecnología». Así, las tradicionales pueden centrarse en «lo que saben hacer bien»

Cien años son necesarios para pasar de las primeras emisiones de radio regulares a la conexión total entre personas y objetos. Los humanos «siempre queremos más». Tras la televisión en blanco en negro y después en color, las personas «decidimos que no sólo queríamos escuchar, también comunicarnos». Nació entonces la primera generación de telefonía móvil (1G) en los años 80. Una década más tarde, la industria desarrolló el primer estándar digital (2G) que permitió enviar mensajes de texto. Seguía sin ser bastante. En el 2002, vino el 3G y los usuarios tuvieron acceso a sus correos electrónicos o a la predicción del tiempo desde sus teléfonos. No mucho después, en 2011, la velocidad alcanzada por el 4G hizo posible que la CNN, por ejemplo, retransmitiese todos sus canales de noticias en streaming. Y ahora es el turno de la quinta generación, el 5G. Una tecnología que, en contra de todas las predicciones oficiales, Qualcomm promete adelantar al 2019.

Su CTO, Matt Grob, recurría a la historia de las redes para inaugurar el congreso de la multinacional tecnológica sobre 4G y 5G, celebrado  en Hong Kong, donde dio a conocer los últimos avances en estas tecnologías, acompañada por socios de la talla de Toyota, Accenture o AT&T. «El 5G será más que una generación, será un nuevo tipo de red», afirmó el director tecnológico de Qualcomm. Su verdadero potencial es que permitirá «unificar» a través de la conectividad a personas y cosas para «desencadenar la innovación y crear un nuevo mundo de posibilidades». Un arma, en definitiva, para «inventar el futuro».

«El 5G permitirá que el Internet de las Cosas masivo sea real», destacó Grob. Pero para poder cumplir esta promesa, las empresas tradicionales van a necesitar ayuda. ¿Tiene sentido que todas las compañías industriales empiecen a desarrollar desde cero una tecnología que desconocen y con la que no tienen ninguna experiencia? Para Qualcomm no, por eso ha ideado una nueva forma de abordar el problema: crear chips especializados por sectores que doten de inteligencia a los productos que hasta ahora eran analógicos. «La única manera de escalar el Internet de las Cosas es ofrecer a las diferentes industrias un chip específico que les permita construir soluciones fácilmente sin tener que saber mucho de tecnología», subrayó el vicepresidente senior de la firma, Raj Talluri. Con este ‘cerebro integral’, «cada empresa puede centrarse en lo que sabe hacer bien».

El verdadero salto diferencial está en pasar de crear y vender plataformas independientes a una integrada en un único chip. Algo que «nunca se ha hecho hasta ahora», indicó Talluri. Con esta filosofía, la empresa ha desarrollado, de momento, 25 nuevas soluciones para áreas concretas dentro de los cuatro ejes del Internet de las Cosas: el cuerpo inteligente (con los wearables), los hogares inteligentes, las ciudades inteligentes y el transporte inteligente. Por ejemplo, para el reloj inteligente (smartwatch), su plataforma específica permite que cualquier fabricante tradicional puede seguir centrándose en el diseño y la precisión de la máquina, olvidándose de la tecnología, que ya la aporta el chip. El mismo caso se replica en sectores como el textil o con los electrodomésticos.

Fuente: El Mundo

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